Advierten que una alícuota del 2,25% sobre Bienes Personales «es un disparate»

El tributarista César Litvin consideró que el impuesto sobre Bienes Personales con una alícuota del 2,25% «es un disparate», porque «confisca toda la renta» de los argentinos que tienen capitales en el exterior.

«Bienes Personales con una alícuota del 2,25% es un disparate, porque se vuelve un impuesto confiscatorio, al absorber toda la renta de los bienes que están gravados», comentó el especialista. Y advirtió que eso «eso provocó que mucha gente se vaya a vivir al Uruguay, donde tienen diez años de vacaciones fiscales. Generó la huida de inversores».

Las personas que tienen bienes en el exterior pagan en concepto de Bienes Personales una alícuota diferencial de hasta 2,25%, de acuerdo con el decreto reglamentario de la Ley de Solidaridad y Reactivación Productiva que se firmó en diciembre de 2019, a pocos días de iniciada la gestión de Alberto Fernández.

Litvin comentó que el proyecto de Presupuesto Nacional para 2022 «establecía extender la vigencia de una sobre alícuota que se cobra sobre bienes en el exterior, a aplicarse sobre la totalidad de esos bienes». «Pero al no aprobarse el proyecto, esa extensión no se va a aplicar», señaló el tributarista, en declaraciones al programa «Esta mañana», que se emite por radio Rivadavia.

Según expresó, el oficialismo «está presionando un poco a los gobernadores» para lograr la extensión de esa alícuota, «con el argumento de que con más recaudación, se distribuye más sobre las provincias». Litvin recordó que Bienes Personales «es un impuesto que se creo en 1991 por nueve años y ya cumplió 30. Eso habla del escepticismo que tenemos sobre los legisladores cuando crean un tributo de emergencia».

En debate

En este marco, la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados tratará mañana el proyecto por el cual se elevan los mínimos imponibles por el impuesto sobre los Bienes Personales, que ya obtuvo media sanción en el Senado. Se trata de la modificación del artículo 24 de la ley que creó ese impuesto y, según el proyecto aprobado por el Senado, no estarán alcanzados por el gravamen los bienes cuyo valor en conjunto alcance hasta los $6 millones.

En cuanto a los bienes que sirven de inmuebles destinados a casa-habitación del contribuyente o el causante en caso de sucesiones indivisas, no estarán alcanzados por el impuesto cuando su valor determinado sea igual o inferior a $30 millones.

La iniciativa, propuesta por el cordobés Carlos Caserio (FdT), fue votada por unanimidad en el Senado (50 votos positivos). En el recinto se aprobó una redacción distinta a la que se proponía originalmente, tras conversaciones del oficialismo con el Ministerio de Economía, por lo que se cambiaron los montos.

De acuerdo al texto, se modifica el artículo 24 de la Ley 27.480, de manera de establecer que no van a pagar este tributo las personas que posean bienes con valores iguales o inferiores a 6 millones de pesos. Actualmente el monto estimado es de 2 millones de pesos, y el proyecto original de Caserio hablaba de 8 millones.

Además, indica que de tratarse de inmuebles destinados a casa-habitación del contribuyente, o del causante en el caso de sucesiones indivisas, no estarán alcanzados por el impuesto cuando resulten iguales o inferiores a 30 millones de pesos. En la actualidad, este monto está en 18 millones de pesos y el texto inicial estimaba 50 millones.

Acceda al texto completo del proyecto de ley que ingresó a Diputados con las respectivas modificaciones:

Al abrir el debate en el Senado, Caserio sostuvo que «es insuficiente lo que hoy está computado en tal concepto» y con el mínimo imponible actual «comenzaríamos a gravar a contribuyentes que no es razonable hacerlo, y es lo que ya está pasando». «Cualquier familia que posea un coche chico y un terreno estaría gravado», explicó, algo que consideró «una cosa injusta». Además, dijo que hay muchos contribuyentes que «ni siquiera conocen que lo tienen que tributar».

Respecto al proyecto, el presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda apuntó que también se modifica «el artículo 27 de la ley (actual) para que la actualización sea automática en diciembre de cada año y se utilice el índice de precios mayoristas a nivel general».

«Es una ley justa, sensata, que ayuda en un momento difícil de la Argentina, donde los argentinos están saliendo de la pandemia, donde se está logrando la recuperación», manifestó el cordobés, que estimó que «alrededor de 600 mil personas son las que van a dejar de pagar el tributo», señala Parlamentario.

A continuación, la cordobesa Laura Rodríguez Machado anticipó el voto a favor del interbloque, pero advirtió que «la ley es escasa, no alcanza», porque cualquier persona que tenga «heladera, lavarropas, un televisor, tal vez un microondas y un auto pequeño va ingresar a pagar Bienes Personales, aún sin tener casa propia y ningún inmueble».

La senadora del Pro recordó que en la última reforma de este impuesto, en 2018, «en términos reales llegaba a unos 53 mil dólares en ese momento el tope para Bienes Personales», mientras que esta iniciativa «equivale a 30 mil dólares actuales». «Es un reconocimiento expreso por parte del bloque oficialista de la tremenda situación que estamos pasando los argentinos», expresó.

Por el interbloque Parlamentario Federal, el salteño Juan Carlos Romero lamentó que se vote un texto «mucho más restrictivo que la intención original del senador por Córdoba», en alusión a Caserio, porque «en una etapa como el país está viviendo, con una inflación enorme, estas cifras son exiguas».

«Es un alivio, no lo suficiente», insistió y afirmó que «entendía» que «quienes manejan Hacienda están cuidando la caja», pero mientras «se gasta en exceso en otras áreas» como pasa «con la donación de bienes con el eslogan ‘platita’ en el bolsillo de la gente», cuestionó el senador.

Por último, el jefe del Frente de Todos, José Mayans, recordó una vez más la política económica del expresidente Mauricio Macri y enfatizó que «acá no se puede hacer magia», porque hay «un Estado que está débil por la deuda que tenemos». «Arreglamos una parte de la deuda, pero nos falta la otra parte que es un compromiso de imposible cumplimiento», subrayó en referencia al crédito con el FMI.

«La pandemia produjo una caída mundial» y «una presión sobre los precios, fundamentalmente en los alimentos», agregó el formoseño, que resaltó que «en países como el nuestro, que quedó en el default, hay una economía debilitada».

Mayans afirmó que «dos millones de pesos es una base que hoy no corresponde», y este proyecto «es un aporte que viene en el sentido de contribuir al problema económico que tienen los trabajadores».

En el final, al informar sobre las modificaciones, Caserio explicó que «cuando pasamos de los 2 a los 6 millones estamos contemplando el 100% de inflación de ese período, inclusive calculando la del 2021». «En Argentina mirar las cosas en valor dólar es complejo», le respondió a Rodríguez Machado.

Sin embargo, admitió que «con el tema de la casa-habitación sí, no da lo mismo la inflación, pero un análisis con el equipo económico hizo que el costo fiscal era un poco excesivo para lo que se consideraba con un presupuesto ya vigente». «Si bien no es todo lo que quisimos, creo que tenemos por delante para ser un poco más justos», concluyó.