LEY DE ABASTECIMIENTO. DEFENSA CONSUMIDORES. SANCION LEGISLATIVA

El oficialismo logró aprobar la nueva Ley de Abastecimiento

Se votó a la madrugada en Diputados, con 130 votos a favor, 105 en contra y 5 abstenciones. La polémica iniciativa había tenido un fuerte rechazo empresario.

El gobierno nacional consiguió esta madrugada aprobar en la Cámara de Diputados la nueva Ley de Abastecimiento, con 130 votos a favor, 105 en contra y 5 abstenciones, norma que es rechazada por el sector empresario, que adelantó que recurrirá a la Justicia.

También se convirtió en ley, minutos antes de las 2.30, la creación de un Observatorio de Precios (136 votos afirmativos a 104 negativos) y de un fuero especial para “el sistema de resolución de conflictos en las relaciones de consumo” (202 votos a favor y 36 en contra).

Antes de la aprobación de la Ley de Abastecimiento, el Grupo de los Seis (G-6), que integran las principales entidades empresarias, ya habían anunciado, el miércoles, que judicializarán su “rechazo” a la norma y alertaron sobre el “impacto adverso” que tendrá en la actividad económica y la inversión.

El oficialismo obtuvo un quorum de 139 legisladores, a las 12.35 del miércoles, con la ayuda del diputado Martín Insaurralde, el moyanista Omar Plaini y los legisladores que responden al gobernador cordobés José Manuel De la Sota, Juan Schiaretti, Carlos Caserio y Blanca Rossi.

Ninguno de los candidatos presidenciales de la oposición -Julio Cobos, Ernesto Sanz, Elisa Carrió, Hermes Binner y Sergio Massa- dio quórum en la sesión.

La modificación de la Ley de Abastecimiento fue rechazada por gran parte de los bloques de la oposición, que se manifestaron divididos en lo que respecta al observatorio de precios y los tribunales para conflictos entre empresas y consumidores.

La ultrakirchnerista Diana Conti, presidenta de la comisión de Asuntos Constitucionales, fue informante del oficialismo y en la apertura del debate y resaltó que la iniciativa apunta a que “el Poder Ejecutivo tenga los instrumentos para defender de mejor manera a los usuarios y consumidores”.

Si bien estaba previsto que la sesión se extendiera por 24 horas, un acuerdo entre los principales bloques acortó la lista de oradores para poder votar a la madrugada.

La exposición de los jefes de bloques fue inaugurada a la 1 de la madrugada por el representante del Frente Amplio Progresista (FAP), Juan Carlos Zabalza, quien rechazó la propuesta del kirchnerismo al afirmar que “no se puede confundir Estado con un funcionario, como no se debería confundir un gobierno con partido de gobierno”.

Por su parte el jefe del bloque de diputados de Unión-PRO, Federico Pinedo, tras señalar que “nos quieren llevar a una oscura noche”, consideró que la nueva Ley de Abastecimiento es para “darle poder a algunos funcionarios” para ejercer “una forma de control político y con absoluta arbitrariedad”.

“Esta ley no es para defender al consumidor, porque existe una ley de defensa del consumidor. Tampoco son para defender la competencia, porque ya existe una ley de defensa de la competencia. Esta ley es para darle poder a algunos funcionarios del Poder Ejecutivo para que se ejerza una forma de control político y con absoluta arbitrariedad”, afirmó Pinedo.

Por el massismo, el diputado Oscar “Cachi” Martínez sostuvo que “nos cuesta afirmar que pueda ser la solución definitiva a los problemas de la Argentina”.

En tanto, el jefe de los diputados radicales, Mario Negri, enfatizó que la nueva ley es “absolutamente inconstitucional”, y consideró que “lo que busca es mayor discrecionalidad, pensando que ejerciendo temor se puede encontrar disciplina”.

Tras recordar que “los únicos países” que tienen una ley con esas características “son Ecuador y Venezuela”, Negri dijo creer que el gobierno “lo que busca es mayor discrecionalidad, mucha arbitrariedad” porque “no encuentra la solución al problema que se tiene”.

El cierre y defensa de los proyectos, antes del voto en general, estuvo a cargo de la jefa del bloque kirchnerista, Juliana Di Tullio, que fustigó a los sectores de la oposición por “ponerse del lado más fuerte del más poderoso”.